
La libertad de acceso a los datos permite a los talleres competir en igual de condiciones
No es la primera vez que hacemos referencia a este conflicto de intereses con los fabricantes de vehículos, tema de enorme importancia para el futuro de los talleres, y, como miembros de ANCERA, aplaudimos igualmente el reciente acuerdo alcanzado entre el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE sobre la Ley de Datos, que fuera propuesta por la Comisión el pasado febrero de 2022 –ya hace de ello, sí–, lo que permitirá a los usuarios el acceso a los datos generados por sus dispositivos y sus servicios relacionados.
En otras palabras, la libre elección por parte de tu cliente acerca de a quién permite que repare su vehículo. Ni más ni menos. Y suscribo la opinión de ANCERA: hace falta aún una normativa específica que regule el acceso a los datos en el automóvil, que evite ambigüedades y aporte seguridad jurídica y competitividad en el mercado.
Pues parece que el sector de la posventa independiente llega tarde de manera recurrente… ¿Pero de quién es la culpa? ¿Por qué ahora nos encontramos con un nuevo caso en el que los talleres pueden quedarse excluidos en un primer momento? Me refiero a la certificación SERMI, destinada a todos aquellos que trabajen el cambio de las cerraduras de puertas y todas las demás partes (software/hardware) vinculadas a los sistemas de seguridad de todos los fabricantes, obligatoria para todos los talleres a partir del 1 de agosto. ¿Qué sentido tienen estos plazos si ni tan siquiera hay actualmente una entidad certificadora homologada en España? No se entiende el interés… o sí, ¿verdad?
El mercado de la posventa de Automoción –, en especial, los talleres–, el cual se encuentra sujeto a una profunda transformación, debería ser estimulado desde la UE. Sin más.























