
«La capacidad de adaptación será fundamental para aquellas empresas que deseen liderar la transición hacia la electromovilidad» por Egoitz Goiricelaya de NRF
La industria de la automoción está viviendo una gran transición hacia la electromovilidad. Vehículos eléctricos, híbridos e incluso de hidrógeno ya no son una promesa, sino una realidad cada vez más presente en nuestras carreteras. Los datos lo confirman: esta transformación cambiará nuestro parque automovilístico más rápido de lo que pensamos.
Adaptarse a este nuevo escenario supone un reto para todos. España, por ejemplo, necesita invertir en su infraestructura si quiere acompañar el crecimiento del coche eléctrico. Los fabricantes de componentes debemos anticiparnos a las nuevas necesidades del mercado, y los talleres tendrán que actualizar sus conocimientos y herramientas para poder dar servicio a unas tecnologías cada vez más demandadas. A esto se suma la llegada de nuevas marcas, especialmente de China, que buscarán posicionarse y hacerse un hueco en el competitivo mercado europeo.
En NRF afrontamos este reto como una oportunidad, con una visión puesta en el futuro. Hemos lanzado un catálogo específico para Tesla (Innovation Range) y trabajamos continuamente para ampliar nuestra gama de productos para vehículos híbridos y eléctricos. Además, seguimos apostando por la formación y la innovación: en España contamos con un Tesla que utilizamos para formar a profesionales y probar nuestras piezas en condiciones reales. En Polonia, incluso hemos adquirido un vehículo de hidrógeno para que nuestro equipo técnico pueda investigar qué piezas tendrán más potencial en el mercado de recambios.
Los desafíos son muchos, pero también lo son las oportunidades. Al fin y al cabo, el cambio es ley de vida. Lo que marcará la diferencia será la capacidad de adaptarse, la valentía para innovar y las ganas de seguir aprendiendo. Depende de cada uno convertirlo en una oportunidad para mejorar.























