
Francisco Roca Miranda, miembro del Comité Ejecutivo de CETRAA y presidente de ASINTRA (CETRAA Santa Cruz de Tenerife), nos avanza las necesidades actuales del taller mecánico en España
Aitor Peña: En un contexto donde la digitalización avanza, la normativa se endurece y la competencia —legal o no— aprieta, ¿Qué necesita con urgencia el taller español para garantizar hoy su viabilidad en los próximos años?
Francisco Roca Miranda: El taller español necesitaría, en cuando a los temas propuestos, una transformación integral en varios frentes clave, que le ayudará a encarar el futuro tanto a medio como a largo plazo con unas ciertas garantías de supervivencia.
En primer lugar, la digitalización operativa y comercial. Es imprescindible implantar una gestión digital integral del negocio, mantener una presencia activa en canales digitales y avanzar en la automatización de procesos. Esto permitirá no solo mejorar la eficiencia diaria del taller y minimizar errores operativos, sino también captar nuevos clientes y fidelizar a los existentes.
En segundo lugar, el sector debe apostar por la adaptación normativa y la profesionalización continua. Esto implica invertir en formación continua, en la obtención de certificaciones y asegurar el cumplimiento de la normativa vigente. Asimismo, se requiere una gestión empresarial más estratégica. De esta manera, el taller podrá garantizar no solo la legalidad, la calidad del servicio y la seguridad, sino también la sostenibilidad económica del negocio.
Por último, es fundamental combatir la competencia desleal y reforzar el valor diferencial del taller profesional. La vía no es abaratar costes, sino ofrecer confianza, garantías y un servicio profesional, diferenciado por la calidad y el valor añadido. También es clave fomentar la colaboración, agrupándose o asociándose para afrontar en mejores condiciones los retos comunes.
En resumen, el taller debe evolucionar hacia una empresa moderna, legal, digital y orientada al cliente. Ese es el camino para seguir siendo competitivo y poder mirar con confianza hacia el futuro en un entorno cada vez más exigente.























