
Representantes de Conepa, Cetraa, Ganvam, Ancera y Sernauto analizan en el Global Mobility Call cómo la electrificación, la conectividad y la digitalización están redefiniendo a talleres, distribución y proveedores
El Global Mobility Call 2026, que se celebra en IFEMA Madrid del 9 y el 11 de junio, volvió a situar en primer plano los retos que afronta la posventa de automoción en un contexto de transformación acelerada. En este marco, las principales asociaciones del sector participaron en distintas mesas de debate centradas en el impacto de la nueva movilidad sobre talleres, distribución y proveedores.
Entre ellas, destacó una sesión dedicada a la movilidad inteligente y su impacto en la posventa, moderada por Raúl González, de Somos Movilidad. En ella participaron Ana Ávila (CONEPA) y Mario Pinilla (CETRAA) en representación de los talleres; Fernando Miguélez (Ganvam); Carlos Martín (Ancera); y Mª Begoña Llamazares (Sernauto). Todos ellos analizaron cómo tendencias como la electrificación, la conectividad, la inteligencia artificial y la digitalización están redefiniendo la actividad de talleres, concesionarios, distribuidores de recambios y proveedores.
Un contexto marcado por la necesidad de inversión, formación y acceso a los datos del vehículo
Desde la perspectiva de los talleres independientes, Ana Ávila, de CONEPA, subrayó que, aunque existe preocupación ante los cambios tecnológicos, el sector ha demostrado históricamente una notable capacidad de adaptación. En esta línea, Mario Pinilla, de CETRAA, incidió en que la creciente complejidad técnica de los vehículos obliga a reforzar la formación y a realizar inversiones constantes, un esfuerzo que solo será sostenible si se garantiza la rentabilidad de las empresas. Ambos coincidieron también en señalar el peso de la normativa como uno de los factores que más condicionan la actividad diaria.
En relación con el empleo y la cualificación, Pinilla puso el foco en la necesidad de impulsar la formación de los profesionales, planteando la conveniencia de acompañar los incentivos a la electrificación con ayudas específicas para los talleres. Desde CONEPA se advirtió de que la falta de mano de obra cualificada sigue siendo un problema estructural, con impacto tanto a corto como a medio plazo. Asimismo, ambos representantes cuestionaron que el vehículo eléctrico vaya a reducir de forma significativa las necesidades de mantenimiento.
Desde la óptica de la distribución y la automoción en sentido amplio, Fernando Miguélez, de Ganvam, analizó cómo algunos cambios ya están alterando el modelo tradicional. Según explicó, la irrupción de nuevos actores, especialmente en ámbitos como la movilidad conectada o los servicios de transporte bajo demanda, introduce dinámicas que se alejan de los canales habituales de concesionarios y talleres. A ello se suma el avance de tecnologías como la robotización o la inteligencia artificial, con aplicaciones ya presentes tanto en procesos industriales como en la gestión de clientes.
En el ámbito de la distribución de recambios, Carlos Martín identificó la conectividad como el factor más disruptivo. En su opinión, la creciente dependencia de los datos del vehículo plantea riesgos para la competencia si no se garantiza un acceso abierto y equilibrado. Asimismo, defendió la necesidad de optimizar la cadena logística para mejorar la eficiencia, especialmente en un contexto en el que la electrificación aún tiene un peso limitado en el parque, pero con previsiones de crecimiento en los próximos años.
Por último, desde la perspectiva de los proveedores Sernauto, Begoña Llamazares destacó la convergencia de electrificación, conectividad y digitalización como ejes clave de transformación. Según señaló, estas tendencias ya se traducen en desarrollos concretos, como nuevos componentes asociados a sistemas eléctricos, soluciones de diagnosis remota o herramientas de monitorización del recambio. A su juicio, este escenario, además de plantear desafíos, abre nuevas oportunidades de negocio para toda la cadena de valor.























