
Ricardo Crespo nos habla sobre la transformación que implica la digitalización para el profesional del recambio
Llevamos algunos años diciendo que las empresas se deben digitalizar. Pero ¿Somos conscientes de que significa DIGITALIZARSE? Según la definición más ortodoxa, la digitalización es transformar procesos analógicos y objetos físicos en digitales.
Y esta transformación puede ir desde evitar imprimir papeles y archivarlos en muebles hasta realizar informes en base a hojas de cálculo para mostrarlas en cuadernillos impresos y encuadernados.
Sin embargo, hay cada vez más ejemplos de lo que significa digitalizarse y no solamente en lo que la impresión de papel se refiere. A saber;
-Comunicación vía digital, en pantallas, webs, o e-mail, WhatsApp u otros medios.
-Información on-line, consulta directa de informes de manera remota
-Realización de pedidos vía electrónica
En definitiva, digitalizarse es evitar que dos personas tengan que coincidir en un mismo sitio a una misma hora para poder firmar un documento, o que para consultar un dato tengas que llamar a alguien por teléfono y que lo tenga que buscar o consultar en el sistema.
Nuestra relación con los clientes es cada vez más omnicanal y de disponibilidad 24/7. Este año hemos lanzado nuestra APP Vemare donde el cliente puede acceder a la información de su negocio con nosotros de manera directa desde su móvil, puede firmar contratos o confirmar asistencia a eventos y formaciones.
Digitalizarse también es tener reuniones en remoto por cualquiera de las aplicaciones existentes de video llamadas, en vez de trasladarnos físicamente para coincidir de nuevo en el espacio y en el tiempo en una sala de oficina.
La creación de tickets para resolver incidencias informáticas o presentar formularios.
Y todos aquellos procesos realizados por los ordenadores de manera automática, en los que se evita que dos personas se pasen ficheros por email de análisis elaborados a medida tras muchas horas de trabajo rutinario.
Desde el punto de vista de la eficiencia, las personas debemos ser disciplinadas en el uso de las nuevas herramientas digitales, por eso los equipos deben estar cualificados digitalmente e ir abandonando las prácticas físicas, sin perder de vista la relación con el cliente en su lado más humano.
Hay quién opina que la digitalización amenaza nuestros puestos de trabajo y lo que realmente nos sugiere es que la personas debemos centrarnos en aportar valor y agudizar nuestro pensamiento crítico y dejar las tareas rutinarias a la informática para ponerla a trabajar para nosotros.























