
Un vehículo eléctrico con tres años de antigüedad mantiene de media un reducido 53% de su valor inicial
El vehículo eléctrico puro mantiene el 53% de su valor 36 meses después de su primera matriculación, mientras que su homólogo híbrido enchufable conserva el 66,5%, según revela GANVAM-DAT, referencia oficial del valor de los vehículos usados en los canales de venta, financieras, aseguradoras o administraciones públicas, entre otras entidades.
De esta forma, los datos evidencian que, si bien el valor de los vehículos 100% eléctricos evoluciona a un
ritmo superior que sus modelos equivalentes de combustión dados los rápidos avances de esta tecnología, es el de gasolina el que menos se devalúa actualmente. En concreto, un modelo de esta motorización y 60.000 kilómetros recorridos conserva hoy por hoy el 71,5% de su valor respecto al PVP que registraba hace tres años, lo que supone situarse cuatro puntos por encima de su versión diesel.
Para el director general de GANVAM, Fernando Miguélez, “la caída de las ventas en China; la retirada de las ayudas públicas de ciertos países y la pérdida de peso de los eléctricos en los mercados nórdicos también tienen que ver con este diferencial, lo que pone de manifiesto la importancia de que España como país tenga un compromiso firme de apoyo e incentivo eficaz al vehículo eléctrico”.
Si se toma como referencia el Volkswagen Golf, que lleva siendo el modelo de ocasión más vendido durante los últimos cuatro años, las diferencias se acortan ligeramente por la presión que ejerce la demanda sobre el valor. En concreto, la versión gasolina con una antigüedad de tres años mantiene el 68% de su valor después de 60.000 kilómetros, diez puntos más que su equivalente propulsado por batería.
Estos valores -imprescindibles para determinar el precio de reventa o también, por ejemplo, las cuotas de
una financiación o un renting- ya no solo tienen en cuenta la antigüedad o el kilometraje para calcular la
evolución del valor de un vehículo a lo largo de su vida útil. Así, en un contexto de transformación como el que atraviesa la movilidad, tendencias al alza como la electrificación o el pago por uso exigen incorporar nuevas variables a la ecuación como el estrés de la batería (tipo y tiempo de carga) o la telemática para determinar el estado tanto actual como futuro de los vehículos.
De ahí que la patronal española del sector de la distribución GANVAM, referencia oficial del valor de los
vehículos usados, haya alcanzado una alianza estratégica con la corporación alemana DAT, precursora en
aplicar la Inteligencia Artificial (IA) a la valoración, con el objetivo de actualizar estos procesos y adecuarlos a la nueva realidad de mercado.
En virtud de esta alianza, se constituye Ganvam-Dat como entidad neutral facilitadora del valor de referencia del mercado de ocasión; un valor que se obtiene del análisis de los precios reales de transacción (registrados por distribuidores, entidades financieras, etc.) y los precios de
oferta de las diferentes plataformas online, entre otras fuentes.
























